Todas las terapeutas saben escuchar, pero pocas saben cómo hacer que el proceso avance de verdad

Aquí te cuento cómo conseguirlo

¡Hola! Soy Nuria Gallego.

Si eres terapeuta, es bastante probable que esto te suene. Tienes formación, tienes vocación, y sabes cómo sostener a las personas.

Pero hay momentos en las sesiones que se sienten distintos.

Cuando la persona se bloquea, se desconecta o entra en una emoción intensa tú preguntas, exploras, intentas ordenar…

Pero algo no encaja.

Y sales con esa sensación rara de no haber llegado donde realmente hacía falta. Como si hubierais dado vueltas sin tocar el bloqueo real.

Yo también he pasado por ahí.

Por este motivo, ahora acompaño a terapeutas a entender qué está ocurriendo en esos momentos para sostenerlo con una estructura clara.

Sin improvisar.

Si quieres ganar claridad y seguridad cuando el proceso se atasca, puede que este enfoque tenga sentido para ti. Es un enfoque que casi nadie aplica. Y por eso, no es para todo el mundo.

Así que he preparado una clase gratuita donde te explico qué está pasando realmente en esos momentos. Y cómo empezar a sostenerlos con más claridad en sesión.

Puedes verla dejando tu email aquí debajo y te la envío.

Es gratis, y puedes darte de baja cuando quieras.

Si te suscribes, debes saber que te mandaré correos. Los primeros días, serán más a menudo para que puedas conocer cómo puedo ayudarte.

Después, serán correos más espaciados. Uno a la semana más o menos. Te prometo que no van a ser los típicos correos aburridos que nunca lees.

Y, si no te gustan, podrás darte de baja en cualquier momento.

No es que te falte formación.

Es que hay algo en la sesión que no se puede resolver desde la mente.

El problema no es que no sepas acompañar.

De hecho, cuando una sesión se atasca, lo habitual es pensar que necesitas más herramientas, más preguntas o entender mejor al paciente.

Pero lo que está ocurriendo muchas veces no tiene que ver con eso.

Prefiero explicártelo con una historia.

Irtha es psicóloga.

Cuando nos conocimos, tenía formación, vocación y una forma de acompañar muy sensible.

Pero había algo que se repetía en sus sesiones. Cuando el paciente se bloqueaba, ella se iba a la mente. Daba vueltas, exploraba, intentaba entender.

Y cuanto más lo intentaba, más se alargaban las sesiones. Y más aparecía después esa duda:

si había tocado el bloqueo del proceso; o si solo lo había entendido mejor.

Ella misma lo dijo así: “La falta de confianza personal se veía en mis sesiones.”

Y esto es más común de lo que parece.

Porque cuando no sabes qué hacer con lo que está pasando en el cuerpo del paciente, vuelves a lo que ya conoces:

la mente.

El problema es que ahí no está el bloqueo. Por eso, aunque la persona entienda lo que le pasa, muchas veces sigue reaccionando igual. Sus patrones siguen repitiéndose.

Y tú te quedas con la sensación de estar acompañando, pero sin llegar a profundizar del todo.

Cuando entiendes lo que está pasando en el cuerpo, dejas de acompañar a ciegas.

Pero no se trata solo de “escuchar el cuerpo”. O de hacer algunos ejercicios de relajación. Tampoco es hacer deporte o estiramientos.

Se trata de saber qué estás viendo cuando aparece un bloqueo, qué lo está sosteniendo y cómo acompañarlo sin volver a la mente.

Si quieres entender cómo funciona esto en sesión, he preparado una clase gratuita de 22 minutos donde te lo explico paso a paso.

Vas a ver por qué hay procesos que no avanzan aunque el paciente lo entienda todo. Y qué cambia cuando empiezas a trabajar con el cuerpo de verdad.

Puedes verla dejando tu email aquí debajo y te la envío.

Es gratis, y puedes darte de baja cuando quieras.

¿En qué consiste el Método Somos Cuerpo?

No es una formación para acumular más teoría, sino que tiene como objetivo que te conviertas en una terapeuta o una psicóloga que se siente segura frente a sus pacientes. Para conseguirlo, esto es lo que haremos:

Primero necesitas aprender a ver lo que el cuerpo está mostrando realmente en sesión.

Muchas terapeutas saben que el cuerpo es importante. Pero, cuando el cliente se desconecta, racionaliza o no consigue sentir, no siempre tienen una referencia clara para entender qué está ocurriendo realmente.

Por eso, este primer pilar se centra en desarrollar una mirada corporal mucho más precisa.

No desde la intuición o desde “hacer ejercicios corporales”.

Sino aprendiendo a observar cómo la respiración, las tensiones físicas y las respuestas emocionales aparecen dentro del proceso terapéutico.

Aprenderás a:

Resultado:

Empezarás a entender el cuerpo de una forma mucho más profunda y estructurada.

Y eso hará que puedas reconocer con mucha más claridad qué está ocurriendo realmente cuando un proceso parece bloquearse, desconectarse o quedarse atrapado en la mente.

El cuerpo del paciente no se bloquea “porque sí”. Está intentando proteger algo.

Muchas veces el paciente entiende perfectamente lo que le pasa.

Puede explicarlo.

Puede analizarlo.

Incluso puede hablar de su historia con muchísima claridad.

Y aun así, no consigue sentir, avanzar o conectar realmente con lo que le ocurre.

¿Por qué?

Porque muchas veces el cuerpo está organizando una forma de protección que todavía no estamos sabiendo leer correctamente.

Y aquí es donde el trabajo corporal cambia completamente.

Porque empiezas a entender que detrás del bloqueo, la desconexión o la resistencia hay una lógica corporal que necesita ser comprendida antes de intervenir.

Aprenderás a:

Resultado:

Dejarás de trabajar únicamente desde el relato o desde la intuición.

Y empezarás a tener una estructura mucho más clara para entender qué está sosteniendo realmente el proceso y cómo acompañarlo sin perder dirección dentro de la sesión.

El objetivo no es aprender teoría corporal. Es convertir esto en una forma real de acompañar

Muchas terapeutas hacen formaciones interesantes, entienden conceptos y aprenden herramientas; pero luego, en sesión, no saben cómo integrarlo todo de una forma clara y coherente.

Por eso este último pilar está enfocado en llevar todo esto a sesiones reales.

No para seguir un protocolo rígido.

Sino para desarrollar criterio terapéutico y aprender a decidir qué necesita cada persona en cada momento.

Aquí es donde todo deja de ser teoría y empieza a convertirse en una forma mucho más sólida, clara y profesional de acompañar procesos.

Aprenderás a:

Resultado:

Empezarás a sentirte una terapeuta mucho más clara, más sólida y más segura acompañando procesos reales.

Y además desarrollarás una forma de trabajar mucho más profunda, estructurada y diferenciada, donde el cuerpo deja de ser algo secundario y se convierte en una verdadera guía terapéutica.

El cuerpo no es algo que acompañe el proceso.
Es el mapa del proceso.

Durante mucho tiempo, el cuerpo se ha tratado como un complemento en terapia. Algo que se observa por encima, o que se introduce con ejercicios puntuales.

Pero en sesión, el cuerpo no está “acompañando” lo que la persona cuenta.

Está mostrando, en directo, cómo se está organizando su experiencia emocional.

Cuando el paciente se bloquea, se desconecta, no sabe qué siente o se desborda, eso no es algo secundario.

Ahí está el proceso.

Ahí está el bloqueo.

Y muchas veces, ahí está la herida.

El problema es que, si no sabes leer ese lenguaje, es muy fácil volver a la mente: a preguntar más, a explorar más, a intentar entender mejor.

Pero cuando aprendes a mirar el cuerpo como un mapa, todo cambia.

Empiezas a ver con claridad dónde está el bloqueo. Y dejas de depender de que la persona lo entienda todo para avanzar.

Entonces, sabes cómo sostener esos momentos sin improvisar.

Esto es lo que empieza a pasar cuando integras esta forma de trabajar:

Pero, como te he dicho al principio, esto no es para todo el mundo. Así que prefiero que lo decidas tú misma con la clase que he preparado. Solo te llevará 22 minutos.

Con esta clase, vas a entender:

Puedes verla dejando tu email aquí debajo y te la envío. Es gratis, y puedes darte de baja cuando quieras.

Estos son los testimonios en los que el cuerpo como mapa fue la clave para que las sesiones avancen de verdad:

📢

“La formación con Nuria fue un punto de inflexión en mi forma de acompañar. No solo gané más claridad en sesión, sino que empecé a sentirme mucho más segura cuando el proceso se complicaba. Lo que más valoro es que no se queda en teoría: aprendes a ver lo que está pasando de verdad en el cuerpo y a saber qué hacer con ello.

En mi caso, el cambio fue tan grande que incluso Nuria llegó a derivarme a una de sus clientas, lo que para mí fue una señal muy clara de la confianza y el nivel que había alcanzado.

Hoy siento que acompaño con más profundidad, más dirección y mucha más seguridad.”

Geno

📢

“Yo venía de un enfoque muy mental en terapia, trabajando sobre todo desde el diálogo y la comprensión. Tenía bastante formación, pero aun así sentía que en algunos procesos me quedaba corto y que a los pacientes les costaba avanzar.

Aprendí a observar lo que estaba pasando más allá del discurso y a dirigir el proceso para que el paciente no respondiera solo desde la cabeza, sino desde la emoción.

Eso hizo que las sesiones fueran mucho más profundas y reales.Hoy siento que acompaño con mucha más claridad, más dirección y más seguridad, incluso en procesos más complejos.”

Juan Pedro

👇

Si quieres tener más claridad y seguridad en tus sesiones, mira la clase: