Supera tus traumas para vivir con más tranquilidad, confianza y disfrute.

Si quieres liberarte de la tensión, el agobio y el sufrimiento prueba la Terapia Corporal Emocional

¿Has vivido un trauma?

Es una respuesta difícil, mejor empieza por estas preguntas

¿Tienes malestares físicos sin explicación médica?

¿Tu cuerpo está muy tenso o cansado?

A menudo, ¿padeces miedo, ansiedad, estados depresivos, insomnio, pesadillas u otras dificultades emocionales?

¿Hay problemas en tus relaciones que se repiten como, por ejemplo, temor al abandono o al rechazo?

¿Sientes que reprimes tus emociones?

Si te reconoces en uno de estos casos, es posible que estés sufriendo las consecuencias físicas o psicológicas de haber vivido un trauma. Y un trauma crea tensión, agobio y sufrimiento. Pero dejar de sufrir es posible.

Tu cuerpo es un aliado para recuperar la tranquilidad, la confianza y el disfrute. Yo te puedo ayudar a conectar con él a través de mi método Terapia Corporal Emocional.

Bienvenida

...a Soy Cuerpo

5

Claves para superar un trauma

1.

Vivir un trauma es estresante

Cuando hay una experiencia difícil en tu vida, el cuerpo se prepara para salir de esa situación. Se dispone para luchar o huir.

Pero, si la amenaza es demasiado grande, toda esa tensión queda acumulada; el estrés queda fijado en el cuerpo.

2.

El estrés crea malestares físicos o psicológicos

Cuando no puedes escapar de una situación estresante, de manera inconsciente, buscas cómo amoldarte a ella. Lo más habitual es reprimir las emociones, negar el dolor o cambiar tu manera de relacionarte con otras personas.

Esta forma de adaptarte al trauma genera los síntomas físicos y psicológicos que ahora padeces. Cuando vives en tensión, te alejas de la calma y el placer.

3.

En tus malestares, están tus emociones

Cuando vives un trauma, el dolor emocional es tan intenso que te cierras a tus sentimientos. Es lo que necesitas en ese momento para salir adelante.

No obstante, las emociones no desaparecen, se quedan bloqueadas en forma de tensiones musculares crónicas.

Cuando conectas con tu cuerpo a través de la Terapia Corporal Emocional, la confianza y la serenidad aparecen sin esfuerzo.

4.

Expresar las emociones reprimidas sana el trauma

El trauma creó una herida que, con el paso del tiempo, se ha infectado. Para curar esa lesión, necesitas abrirla de nuevo, limpiarla y coserla para que se forme una cicatriz.

Este proceso duele porque implica dejar salir el miedo, la angustia, la tristeza o la rabia que sentiste en el momento traumático.

Después, recuperas tu tranquilidad y te sientes en paz.

5.

Desde la mente, no puedes superar un trauma

Los procesos terapéuticos basados en lo mental te ayudan a ponerle palabras y a conocer el origen, pero no te liberan del dolor emocional atrapado en el cuerpo.

Por eso, es posible que, a pesar de que has hecho mucha terapia, no sientas grandes avances.

Para desbloquear la tensión, necesitas sentir tus emociones. No consigues superar traumas con palabras; los sanas llorando la tristeza, gritando la rabia o gimiendo de placer.

Al hacerlo, dejas de experimentar tus malestares físicos y psicológicos, por lo que tienes una vida más tranquila, con más confianza y disfrute.

Cuando expresas tus emociones reprimidas, recuperas tu tranquilidad.

El dolor forma parte de la vida, es inevitable. Sin embargo, cuando niegas el daño, sufres. El sufrimiento es opcional cuando sabes cómo gestionarlo.

Si miras a tu dolor y lo revives, duele unos instantes (o unos días). Después, de manera natural, se diluye para dejar paso a la calma interna que también hay en ti.

Escucha a tu cuerpo y emociones con un ejercicio de Terapia Corporal Emocional.

📣
“Le recomiendo hacer terapia contigo a aquellas personas que quieran de verdad escuchar lo que hay detrás de sus bloqueos. Personas que no se conformen con quedarse en la superficie y que quieran mejorar su relación con ellas mismas desde la aceptación y la comprensión."
María, 35 años, Albacete

Superé mis traumas porque escuché a mi cuerpo.

Me llamo Nuria.

Hace 10 años, vivía en una montaña rusa emocional. Me sentía atrapada. Mis días eran buenos o malos en función de cómo me sentía.

Un día, acudí a un taller de danzaterapia. Con una sola experiencia escuchando a mi cuerpo, conecté con las lágrimas que había reprimidas en mi garganta.

A partir de ahí, inicié un proceso de transformación que me llevó a sanar el dolor por la pérdida de mi padre biológico y por el maltrato de mi padrastro. Liberando la tristeza y la rabia bloqueadas en mi cuerpo, superé el trauma por tener dos padres ausentes. Así, conseguí vivir en paz.

No ha sido un proceso rápido porque ha sido profundo. Además, en todo este tiempo, he creado mi propio método para liberar las emociones reprimidas de un trauma. Ahora soy terapeuta y formadora de Terapia Corporal Emocional.

Nuria, ¿cómo me puedes ayudar?

Te ofrezco varias opciones:

Si lo que has leído hasta ahora tiene sentido para ti y quieres ser más feliz, cuéntame lo que te sucede.

Si lo que necesitas es reducir tu estrés, conecta con tu cuerpo, expresa tus emociones y relaja tu mente.

Si quieres seguir explorando por tu cuenta, prueba un ejercicio para escuchar a tu cuerpo o date un paseo por mi blog.