Hay situaciones sutiles que, si se repiten durante un tiempo, pueden crear una herida emocional.
Algunos ejemplos aleatorios:
- No tuviste acompañamiento emocional en el pasado; por eso, te enamoras de personas no disponibles.
- Te dejaron sola, por lo que ahora sientes una soledad profunda aunque estés rodeada de gente.
- Tus padres fueron muy exigentes contigo; así que ahora eres tan perfeccionista que te bloqueas y no avanzas en tus proyectos.
- Vivías en un ambiente tan caótico que, hoy en día, necesitas controlar todo lo que sucede a tu alrededor.
- Las personas de tu alrededor no atendieron tus necesidades; por lo que has aprendido que tienes que sacarte las castañas del fuego sin esperar ayuda de nadie.
Como he dicho, son algunos ejemplos aleatorios.
Como estos, hay muchos más.
No son situaciones de violencia extrema, ni abusos, ni enfermedades.
No obstante, son experiencias traumáticas porque hubo dolor emocional que, seguramente, no supiste cómo gestionar.
Sea cuál sea tu experiencia traumática, es imprescindible atravesar el dolor.
Atravesar el dolor es conectar con las emociones difíciles que quedaron reprimidas en tu cuerpo.
¿Qué emociones?
Rabia.
Angustia.
Tristeza.
Miedo.
…
No solo tienes que saber por qué eres perfeccionista, o te sientes sola, o necesitas controlar, etc.
Tienes que sentir el dolor que viviste en el pasado.
Y, para sentirlo, necesitas escuchar tus sensaciones físicas.
Pero, si estás desconectada del cuerpo, es posible que te cueste conectar con él.
Por eso, en el vídeo de hoy, te enseño el primer ejercicio para superar un trauma.
Lo practico muy a menudo en mis sesiones de terapia.
Es un acercamiento al cuerpo muy poderoso.
Si necesitas un acompañamiento personalizado para sentirte en paz, escríbeme.
Y, si quieres aprender un ejercicio para conectar con tu dolor emocional bloqueado en el cuerpo, aquí tienes un audio que te ayudará.


