La mayoría de personas experimentan la tensión emocional en el mismo lugar.
Desde que trabajo en consulta, me he dado cuenta de que la tensión emocional siempre se refleja en algunas partes del cuerpo. Estoy acostumbrada a escuchar a mis clientas quejarse de tensión en las cervicales o las mandíbulas, dificultades para respirar, un nudo en la boca del estómago o en la garganta, malestar en la barriga o dolor en las lumbares.
Sin embargo, este tipo de tensiones no se acostumbran a experimentar a la vez. De hecho, sería bastante raro. Lo normal es que cada persona sienta una o un par de ellas.
Este malestar que siempre tienes indica que ahí hay tensión emocional.
En mi caso, por ejemplo, aunque he tenido diferentes dolores, hay uno que siempre ha permanecido: en la boca del estómago. Nunca me ha gustado que me toquen en esa parte de la barriga, ni siquiera mi pareja. Me resulta muy incómodo. Si vivo una situación estresante, lo reflejo ahí: o no tengo apetito o como sin tener hambre (habitualmente, dulces).
En una sesión de terapia que hice hace unos años, expresé la emoción que tenía bloqueada. Era un llanto de bebé que se sentía desprotegida. En ese momento, la solté y mi tensión física también se relajó. Desde entonces, a veces siento algo de malestar; pero es diferente, ya no es tan intenso como antes.
Las tensiones emocionales más habituales tienen escondidas órdenes.
El cuerpo se divide en 7 segmentos: ocular, oral, cervical, torácico, diafragmático, abdominal y pélvico.
Cada uno de estos segmentos incluye una zona del cuerpo y, cuando hay tensión en ella, implica que tu inconsciente ha recibido un mandato que ha quedado grabado en ti. Quizá porque te lo decían cuando eras una criatura o porque es lo que pensaste al vivir un trauma.
Estas son las frases que acompañan cada uno de los segmentos de tensión emocional.
- Segmento ocular: “No veas, no reconozcas, no te des cuenta.”
- Segmento oral: “No hables, no muerdas, no chupes, no grites, no te rías.”
- Segmento cervical: “No te entregues, manténte firme, no cedas.”
- Segmento torácico: “No respires mucho, no abraces, no sientas.”
- Segmento diafragmático: “No tengas miedo, no te relajes.”
- Segmento abdominal: “No confíes, no te muevas.”
- Segmento pélvico: “No te excites, cierra tu sexo, no te toques ahí.”
Para liberarte del dolor emocional, es importante que sepas dónde están tus puntos de tensión emocional.
Y, una vez los tengas, es importante que les des lo que necesitan para aliviar ese malestar. En este ejercicio de Terapia Corporal Emocional te explico cómo hacerlo.
Cuando hayas practicado el ejercicio, me encantará que me cuentes tu experiencia en los comentarios.
2 comentarios en «Ejercicio para aliviar la tensión emocional»
Hola Nuria te escuche en tu conferencia en vivir y vibrar en amor, después de unos años de trabajo interior han empezado a salir de mi cuerpo las emociones, lleva saliendo casi 2 años, todos los días todas las horas, hago todo lo que se que me viene bien ejercicios baile etc pero los dolores de cuello y sobre todo la energía que sale por mi espalda hasta mis pies son muy intenso y muchas veces me superan, me gustaría tener una sesión contigo para ver si me puedes ayudar gracias un abrazo
¡Hola, Manuela!
Gracias por compartir tu experiencia. Siento mucho que estés atravesando este momento tan lleno de dolor físico. Por suerte, me escribiste por otro lado y ya hemos reservado una sesión de valoración. El miércoles podrás contarme con más detalle y veremos cómo podemos trabajarlo. ¡Un abrazo!